Passetto di Borgo: el túnel secreto de huida de los papas
Passetto di Borgo
El salvavidas oculto del Vaticano
Si alguna vez has visto la exitosa película «Ángeles y demonios», probablemente hayas visto el Passetto di Borgo, el legendario pasadizo secreto elevado que conecta la Ciudad del Vaticano con el Castillo de Sant’Angelo. Pero más allá del mito cinematográfico se esconde una brillante obra de ingeniería militar medieval con una historia mucho más interesante que la ficción.
Esa obra de ingeniería se puso a prueba una mañana de primavera de 1527. Un ejército furioso de 20 000 soldados invadió Roma e incendió la ciudad. El papa Clemente VII se despertó y se encontró con que el Vaticano estaba siendo atacado, y su única oportunidad de sobrevivir era esta estrecha vía de escape de 800 metros, oculta a plena vista. A modo de «habitación del pánico» medieval, el alto muro permitió al papa huir a salvo por encima de la violencia hasta la fortaleza contigua.
Durante años, el acceso público a este camino secreto estuvo restringido. Hoy en día, el famoso pasadizo está totalmente restaurado y abierto, lo que permite a los viajeros actuales recorrer la misma ruta de huida que utilizaron los papas.
La fortaleza definitiva: ¿por qué el Castillo de Sant’Angelo?
Un túnel secreto solo sirve de algo si al final hay un lugar seguro. Para los papas, ese refugio era el Castillo de Sant’Angelo. Construido originalmente en el año 139 d. C. como una grandiosa tumba para el emperador romano Adriano, este enorme edificio circular se transformó más tarde en una imponente fortaleza militar. Durante unos 600 años, el papado lo utilizó como fortaleza, palacio de lujo y prisión.
Cronología de una fortaleza papal
- 1277 | El nacimiento de la vía de escape: el papa Nicolás III reclamó oficialmente el castillo para el papado y construyó el Passetto di Borgo, que unía el Palacio Apostólico del Vaticano con la fortaleza. Sus gruesos muros de piedra podían resistir intensos disparos de cañón, y el interior contaba con pozos de agua profunda, armas y cereales suficientes para sobrevivir a asedios enemigos de varios meses.
- 1494 | La primera prueba: el pasadizo secreto demostró su utilidad cuando el famoso papa Alejandro VI (Borgia) corrió a toda velocidad por el pasillo para escapar de las tropas francesas invasoras del rey Carlos VIII.
- 1527 | Lujo en la clandestinidad: En pleno apogeo del Renacimiento, los papas añadieron lujosos aposentos papales, bellamente decorados con frescos, en el interior de la fortaleza. Durante el saqueo de Roma, el papa Clemente VII escapó a través del pasadizo y pasó meses viviendo en estas estancias ocultas.
- 1870 | El fin de una era: El papado perdió oficialmente el control de la fortaleza cuando Roma se integró en el recién unificado Reino de Italia.
- El Castillo de Sant’Angelo hoy en día: La fortaleza funciona ahora íntegramente como museo nacional. Aunque los días en que los papas, desesperados, huían por el túnel secreto son oficialmente historia, la fortaleza sigue siendo uno de los monumentos arquitectónicos legendarios de Roma.
¿Sabías que...?
No te dejes confundir por el nombre: Passetto di Borgo no tiene nada que ver con la infame familia Borgia. En italiano, se traduce literalmente como «el pequeño pasaje del barrio». La palabra «Borgo» proviene de un antiguo término germánico que designaba una ciudad fortificada, y se utilizaba porque, hace mucho tiempo, los peregrinos construyeron una pequeña aldea segura en esa zona. Hoy en día, los romanos lo llaman de forma aún más sencilla: simplemente «El Pasillo» (Er Corridore de Borgo).
La arquitectura del engaño
El Passetto di Borgo es una magnífica obra de ingeniería oculta, construida a partir de las ruinas de antiguas guerras. Su historia se remonta al año 547, cuando un rey godo llamado Totila construyó una muralla defensiva para su ejército. Siglos más tarde, hacia el año 852, el papa León IV reconstruyó y reforzó estas murallas para proteger el Vaticano de las amenazas externas.
Pero la parte más ingeniosa del Passetto se añadió más tarde, probablemente hacia el año 1277 por el papa Nicolás III, o durante el siglo XIV por el papa Bonifacio IX. Dentro del grueso muro de piedra, se construyó un túnel oculto justo debajo del camino habitual por el que caminaban los guardias. Para los ciudadanos que pasaban por las calles de abajo, parecía un muro cualquiera, pero por dentro era un puente de dos niveles, de alto secreto, construido para garantizar la supervivencia.
¿Qué aspecto tiene por dentro?
Al adentrarse hoy en el Passetto, se comprueba que este pasadizo no se construyó precisamente pensando en la comodidad ni el lujo. Técnicamente, no se trata de un túnel subterráneo, sino de una vía de evacuación elevada que se extiende a lo largo de unos 800 metros desde el Palacio Vaticano hasta la fortaleza. En su interior, verás un largo espacio abovedado construido con piedra maciza y ladrillo medieval. El techo de piedra curvado tiene una altura de 240 cm, lo que resultaba bastante cómodo. Esto proporcionaba al Papa y a sus guardias espacio suficiente para mantenerse erguidos y moverse con rapidez mientras huían.
Aunque el techo es alto, el recorrido es muy estrecho. De media, la pasarela tiene solo 85 cm de ancho. En sus tramos más anchos, se ensancha hasta los 215 cm, y en los puntos más estrechos se reduce a tan solo 75 cm. Los constructores lo diseñaron así a propósito para que actuara como un cuello de botella, atrapando a los atacantes y obligándolos a pasar de uno en uno. A lo largo de los gruesos muros, los constructores colocaron pequeñas y estrechas rendijas a modo de ventanas. Estas pequeñas aberturas se diseñaron para que los papas que huían y sus guardias pudieran observar las calles abarrotadas sin ser vistos por los arqueros enemigos que se encontraban abajo. Al recorrer hoy este estrecho espacio, uno puede imaginar fácilmente lo agobiante y tenso que debía de ser.
DATO CURIOSO
El túnel del Passetto di Borgo era una vía de doble sentido. Mientras los papas huían del Vaticano, los presos de alto perfil eran conducidos en dirección contraria. El papado utilizaba el nivel inferior cerrado para transportar en secreto a delincuentes peligrosos y presos de alto perfil desde el Vaticano hasta las mazmorras del Castillo de Sant’Angelo.
Papas a la fuga: la primera huida dramática
El Passetto fue más que un plan de contingencia; salvó activamente la vida de dos papas en dos ocasiones distintas.
La primera huida dramática tuvo lugar en 1494, cuando el rey Carlos VIII de Francia invadió Roma con 25 000 soldados para destronar al papa Alejandro VI (el infame Rodrigo Borgia). Mientras los soldados franceses rodeaban el Vaticano, el Papa utilizó el túnel secreto para huir sin ser detectado en absoluto. Funcionó a la perfección, lo que le permitió mantenerse a salvo en el Castillo de Sant’Angelo mientras ambas partes negociaban un tratado de paz.
El día más sangriento: el saqueo de Roma
El uso más famoso del Passetto tuvo lugar el 6 de mayo de 1527, durante un ataque a la ciudad, conocido como el Saqueo de Roma. Meses antes, un legendario comandante alemán, Georg von Frundsberg, había reunido un enorme ejército de mercenarios para luchar a las órdenes del emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Carlos V. El ejército de 20 000 mercenarios que atacó Roma estaba al mando del noble francés y comandante imperial Carlos III, duque de Borbón.
El duque, para animar a sus tropas, llevaba una capa de un blanco brillante para que todos pudieran verlo. Sin embargo, esto lo convirtió en un blanco fácil. Al principio de la batalla, resonó un disparo procedente de las defensas de la ciudad que mató al duque al instante.
El sacrificio de la Guardia Suiza
En lugar de detener el asalto, la muerte del duque de Borbón agravó aún más el desastre. Sin su comandante, los soldados imperiales perdieron por completo la disciplina que les quedaba y se dirigieron directamente hacia el Vaticano. En las escaleras de la basílica de San Pedro les esperaban los guardias personales del Papa, la Guardia Suiza de élite. Ante una situación desesperada, 147 de los 189 guardias lucharon hasta la muerte contra miles de invasores. Su valiente última resistencia le proporcionó al Papa los pocos y preciosos minutos que necesitaba para escapar.
Los 42 guardias restantes rodearon al Papa y lo condujeron rápidamente al pasadizo elevado de piedra. Clemente VII huyó por ese pasadizo hasta el fortificado Castillo de Sant’Angelo en busca de seguridad. Hasta el día de hoy, los nuevos guardias suizos del Vaticano siguen prestando su juramento oficial de lealtad el 6 de mayo para honrar a esos héroes caídos.
¿Sabías que...?
Se rumorea que el famoso papa Alejandro VI utilizaba con frecuencia el pasadizo secreto para escaparse del Vaticano y visitar a sus amantes. A lo largo de los siglos, esto dio lugar a una divertida leyenda popular romana: los romanos bromeaban diciendo que si un hombre recorría los 800 metros de longitud del Passetto de un extremo a otro exactamente 77 veces, recuperaría por completo la virilidad perdida.
Cómo recorrer el Passetto di Borgo
Gracias a una importante restauración con motivo del Jubileo de 2025, este lugar, que antes solo se podía visitar en verano, ahora está abierto al público de forma permanente. Esta es la forma más sencilla de planificar tu visita:
- Reserva obligatoria: dado que el pasadizo es un lugar histórico frágil, el acceso está limitado a franjas horarias y a un número máximo de personas por grupo. Debes reservar con antelación tu entrada combinada con el Castillo de Sant’Angelo.
- El recorrido: El paseo comienza cerca del Vaticano, en la Torre del Mascherino. Podrás recorrer tanto el túnel inferior cerrado como la pasarela superior al aire libre antes de finalizar el recorrido directamente en el interior del Castillo de Sant’Angelo.
CONSEJO DE EXPERTO
Adéntrate en la emocionante ruta de huida del Papa y descubre por ti mismo qué se sentía al huir. Aunque la historia que se esconde en el estrecho túnel es increíble, lo mejor de la visita es salir al pasarela elevada.
Como esta pasarela se eleva muy por encima de las calles, te ofrece unas vistas perfectas de la cúpula de San Pedro y de las imponentes murallas del Vaticano. Es, sin duda, uno de los mejores lugares de la ciudad para hacer fotos, ya que ofrece unas vistas impresionantes y tranquilas que hacen que todo el recorrido merezca totalmente la pena.
¡Echa un vistazo a nuestras entradas y visitas guiadas al Vaticano para asegurar tu plaza!
¿Tienes pensado visitar el Vaticano y recorrer el pasadizo secreto próximamente?
¡No te olvides de echar un vistazo primero a nuestra guía de visita al Vaticano!